martes, 10 de abril de 2007

Camino de Mordor...


Hace un rato recibí esto. Una comparación más del Señor de los anillos con la vida moderna. Esta vez, con el doctorado.


La historia comienza con Frodo: un joven hobbit, bastante brillante, un poco insatisfecho con lo que ha aprendido hasta ahora, y con sus amigos allá en casa que solo parecen desear conseguir trabajos, establecerse y beber cerveza. Frodo también esta muy impresionado con su tutor y mentor, el venerable catedrático Gandalf, así que cuando Gandalf le sugiere que coja un pequeño proyecto para el (llevar el anillo a Rivendell), acepta.

Frodo se encuentra muy rápidamente con las sombrías fuerzas del miedo y la desesperación que le perseguirán durante el resto de su viaje y que dejarán cicatrices permanentes en su mente, pero también hace algunos amigos útiles. En particular, se pasa alguna tarde en el pub con Aragorn, que ha estado dando vueltas por el mundo como postdoc de Gandalf y que se convierte en su consejero cuando Gandalf no esta disponible.

Después que Frodo ha terminado su primer proyecto, Gandalf (junto con el jefe del departamento Elrond) propone que se debería extender el trabajo. Reúne un gran grupo de investigación, incluyendo a los estudiantes de visita Gimli y Legolas, el postdoc extranjero Boromir, y varios de los propios amigos de Frodo de sus tiempos de la carrera.

Frodo accede a llevar a cabo este proyecto extendido, aunque tiene dudas al respecto. ("'Llevare el anillo', dijo,'aunque no se porque.'").

Muy pronto las cosas van mal. Primero Gandalf desaparece y no tiene más interacción con Frodo hasta que todo ha terminado (Frodo supone que su supervisor ha muerto: en realidad sencillamente ha encontrado un tema más interesante y esta trabajando en ese otro.) En su primera conferencia internacional en Lorien, Frodo es puesto terriblemente a prueba por Galadriel y traicionado por Boromir, que esta ansioso por conseguir para él todo el merito del trabajo. Frodo se distancia del resto del grupo: desde ese momento solo discutirá de su trabajo con Sam, un viejo amigo que no entiende realmente de que va la cosa, pero que en cualquier caso esta preparado para darle a Frodo el mérito por ser algo más listo que el propio Sam.

Entonces se encamina hacia Mordor. El último y más oscuro periodo del viaje de Frodo lo representa claramente la fase de escritura de la tesis, mientras se arrastra y lucha hacia el Monte del Destino (entrega de la tesis), viendo como su carga se hace más y más pesada y se convierte más y más en una parte de sí mismo; más y más aterrado con el fracaso; perseguido por la figura de Gollum, el estudiante que llevo el anillo antes que él pero que nunca llego a escribir y que todavía merodea como una sombra celosa y consumida; hablando menos y menos con la gente, incluso con Sam.

Cuando entrega el anillo al fuego, se encuentra más bien en un estado de desesperada confusión que en uno de satisfecha seguridad, y por un tiempo el mundo parece vacío. Finalmente todo ha terminado: el anillo se ha ido, todo el mundo le felicita, y por unos pocos días se convence a sí mismo que sus problemas han terminado.

Pero hay un último obstáculo que superar: meses más tarde, de vuelta en la Comarca, debe enfrentarse el examinador externo Saruman, un viejo enemigo de Gandalf, que busca humillar y destruir al protegido de su rival. Con la ayuda de sus amigos y colegas, Frodo supera este último obstáculo, pero descubre al final que la victoria ya no tiene valor para él. Mientras sus amigos retornan a casa para establecerse y encontrar trabajos y fundar familias, Frodo se mantiene en el limbo; finalmente, junto con Gandalf, Elrond y muchos otros, se une a la fuga de cerebros a través del océano occidental a la nueva tierra más allá del mar.

3 comentarios:

Manwel dijo...

Bueno, bueno, pero no cuentas el legado de la tesis de Frodo a los hombres.
Estos consiguen los mejores aerolitos jamás soñados con una supericie cuasi-infinita que sirve para atrapar por adsorción todas las porquerias que liberan las factorias de mordor, o algo asi, no?

susana dijo...

Bravo!!!

Neikos dijo...

¿Aerolitos? ¡¡¡Monolitos!!! Yo hago monolitos. Los aerolitos eran aerohielitos, que era lo que caía hace años!!!